martes 9 de febrero de 2010

En aquellos tiempos...

Hoy, mientras daba pedales en un día donde el disfrute de ir montado en bici queda a un lado y entra en juego la capacidad mental para sufrir más que disfrutar, en donde en más de una ocasión este sufrimiento se ve recompensado en un buen catarro, en que las piernas al día siguiente están como piedras, en donde después de veinte minutos bajo el agua de la ducha tus pies todavía no entran en calor, todo esto da igual, hoy tocaba salir, y nada me lo va impedir (esto es lo que me decía cuando cerraba con llave la puerta de casa).

En las más de tres horas que ha durado mi salida vas pensando en todo y de todo, y máxime cuando vas solo como hoy. Me vino a la mente mis primeros días dando pedales, y la ropa que llevaba puesta, que por supuesto nada tiene que ver con la que hoy he llevado encima, una época de las peores para empezar en bici, el invierno por la Jacetania, aun recuerdo las cunetas con nieve, o cuando bajaba de San Juan de la Peña y en las curvas había que echar pie a tierra por el hielo. Yo para nada he corrido en categorías de base, es más empecé en esto de la bici cuando deje el esquí, con cerca de veinte años supuestamente la cabeza la tienes más dura que con catorce y más en aquellos tiempos donde para nada son los que hoy veo, donde al llegar el viernes le pedía la paga a mi madre y si ella creía que había cumplido con mis objetivos (así los llamaba ella y en verdad eran obligaciones) me caían unas pesetas...

En mis primeras salidas recuerdo la ropa que por aquel entonces se usaba, donde el neopreno o algo parecido era un material de mucho uso, calcetines y camisetas de algodón, aquellos chubasqueros de plástico transparentes o blancos, donde no transpiraban nada y acababas empapado de agua, por no hablar del ruido que hacían cuando el viento rozaba en ellos, los guantes de neopreno donde debajo de ellos llevaba unos de lana, donde veías a ciclistas con bolsas de plástico en los pies para evitar mojarse, o varios calcetines para evitar el frío, aquellas chaquetas con capucha que por cierto gordas eran y como pesaban cuando se mojaban, o las otras como la que llevaba Escartín cuando me cruzaba con él, que eran de una especie de polares con un forro con los colores del equipo de turno, un buen gorro de lana en la cabeza, lana que por aquellos tiempos estaba al orden día, donde era obligado llevar unas hojas de periódicos en los bolsillos del maillot y como aislaban en las bajadas y tan bajadas...

Y el frío que hacía que!!! más que el que hace en estos tiempos estoy seguro, pero antes la mente suplementaba la falta de materiales como los que hoy llevaba ajustados a mi cuerpo y ya no digamos en los tiempos anteriores, a mis comienzos en esto de la bici, recuerdo las historias en alguna tienda de bicis, historias de los años sesenta donde la lana y el coñac eran un binomio inseparable, donde creo que la mente "movía" montañas y en donde a falta de materiales como los que hoy nos servimos se suplían con la fuerza mental para por lo menos auto convencerse de que no hacía frío...


Hoy he dado pedales por un terreno lo más llano posible, mucha cadencia cuando el viento me dejaba y a un ritmo más alto de lo que quería para por lo menos estar mas caliente...

3:25 minutos, 106 kms. 94 de cadencia, 136 ppm de media, 178 ppm de máxima, 2219 kalorias y mis habituales estiramientos.

4 comentarios:

Ibon dijo...

Y la foto??? La echo de menos!!! Hay que ser muy muy bueno para haber salido hoy eh!!! Un abrazo y sigue así.

Daniel Lopez dijo...

Muy bueno??? más bien muy loco Ibón...

Blai R.S. dijo...

Bonita historia Dany!

Daniel Lopez dijo...

Gracias Blai, hace un rato me puse a sacar de las cajas todo aquel material que llevaba en su día, que nostalgia...