Solo le vale la lucha, la entrega, y el sacrificio de cada día.
El soñar dicen que es la semilla del futuro, Ana, sueña con Londres 2012, sería una bonita recompensa a todos estos esfuerzos y sacrificios que lleva en estos diez años de ciclismo. Pequeñita de estatura y grande en cuanto a entrega, zarandeada por los vientos de las llanuras de su Valdepeñas natal y en donde reside. Trabaja para vivir de la bici.
A diferencia de la gran mayoría de compañeras en el pelotón, ella empezó mucho más tarde a esto de dar pedales, con veinte años, y más bien de casualidad, el ciclismo no se daba en casa, ni nadie de su entorno lo practicaba. Todo comenzó en Granada, y estudiando un grado medio de Técnico en Actividades deportivas, y entre las muchas asignaturas que tenía, una de ellas era el ciclismo, en concreto la btt. Como cualquier otra asignatura tenía que prepararla, hacían sus rutas, sus kilómetros encima de la bici...
Ahí nació su vena de la competición, sus primeros pasos con un dorsal a la espalda los dio en el citado btt, estuvo cinco largos años, obteniendo un subcampeonato de España de maratón en su primera participación, aunque la especialidad que más corría era rally, llegando a situarse cuarta y quinta en diversos campeonatos de España. Tras esos cinco años en el btt, dio el paso de lanzarse a la carretera, en busca de un mejor futuro, pero sabiendo que la rueda estrecha no le gustaba nada. Una falta de motivación ya que siempre eran las mismas, siempre en el podium estaba Marga Fullana, salían poquísimas corredoras, no había posibilidad de correr ni mundial ni olimpiadas ya que solo había una plaza y como era obvio esta adjudicada a Marta, todo ello le condujo a cambiar, a pasarse a la carretera.
Su primer año ya con rueda estrecha, (carretera) corría por libre, con lo cual se pagaba todos los gastos, hoteles, desplazamientos, bici, ropa, etc, etc, su único apoyo por aquel entonces era su actual novio, le llevaba a las carreras desde su Valdepeñas natal, horas y horas de viaje por carretera. Ya en su segundo año logró encontrar un hueco en Cerámicas Onda de Castellón, le siguió Comunidad Valenciana dos años, siendo el primer año pro- Uci, y los últimos tres años en el Bizkaia-Durango.
Ana destacaría el primer año del Comunidad Valenciana, aparte de medios y buenos empezó a correr vueltas y aunque al principio le pesaba la falta de experiéncia y el fondo físico poco a poco iba cogiendo el tono. También recuerda el primer año de su actual equipo (Bizkaia-Durango) fue el último año de la etapa de Joane Somarriba, las instituciones seguían volcadas con el equipo, un gran seguimiento por parte de todos los estamentos. Nota una gran diferencia con los tiempos actuales, donde la plantilla se ha reducido, el presupuesto, el sueldo y sobretodo los días de competición, Ana me recalca que apenas corren vueltas, tan solo pruebas muy puntuales y Copa España.
No solo ha tenido que luchar contra las inclemencias del tiempo, y las físicas, los duros entrenos, los viajes, también con los que dicta la sociedad, (chica y ciclista). En casa tampoco es que lo llevaran muy bien, Ana recuerda que al principio costó mucho que creyeran en ella, no lo tuvo nada fácil, el tema económico influía bastante, a la vez que ella no venía con una trayectoria ciclista, al contrario, su idilio con la bici empezó muy tarde, el tiempo y la constancia en lo que ella cree le ha llevado a que todo haya sido superado. Su verdadero apoyo siempre ha sido y es su novio, le ha ayudado en los momentos en los que nadie creía en ella, en los momentos duros, en los viajes, al cruzar la línea de meta siempre ha estado ahí. Su fe por ella siempre fue ciega.
El despertador de Ana toca muy temprano todas las mañanas, no tiene margen a un pequeño respiro, ya a primera hora se entrena por las llanuras de Valdepeñas, bofeteadas por el fuerte viento, sin tiempo al descanso entra a trabajar en una tienda de deportes de dicha localidad hasta última hora de la tarde. Como es obvio los días le pasan volando, y el cansancio hace mella, aun así me recalca que esta encantada de correr y vivir en España, la situación por otros países tampoco es nada buena, exceptuando sus compis del pelotón del Cervelo o Columbia.
Ana encima de la bici da unas buenas dosis de lucha y entrega por el equipo y las compañeras, por su peso y estatura se mueve mejor cuando el asfalto pica para arriba y las vueltas se le dan mejor que las carreras de un día. Al principio cuando se pasó a la carretera tenía bastantes caídas, por su estatura no tenía una bicicleta a su medida, siempre llevaba una con algunas tallas de más, con lo que le provocaba no hacerse muy bien a ella. Por suerte eso ya lo tiene solucionado, dispone de una bici totalmente adaptada a ella. Ana me comenta que en su época del Comunidad Valenciana llevaba una orbea talla 48 y le quedaba muy grande por todas partes.
Son momentos y circunstancias difíciles, son tiempos de sobrevivir, apenas da para vivir me comenta Ana, ha recorrido un trayecto duro para poder llegar hasta aquí, pero ve difícil esta situación, sueña con poder llegar y tener opciones en Londres 2012, le gustaría ver escrito su nombre en la relación de chicas para la olimpiada, por ello no dejará de luchar, pero también en su cabeza comienza a pensar si vale la pena todos estos esfuerzos. Se quedó en las puertas de la última olimpiada, la primera reserva, solo había tres plazas, ver la prueba por la tele y desde España fue durillo, y aunque Maribel dio positivo no hubo manera de que pudiera entrar.
Ana me dice que el tirón que dio Joane Somarriba desapareció en el momento que ella se retiró, todas las promesas y ayudas se esmufaron, una lástima ya que ella hizo y ayudó mucho a que este deporte acabara de relanzarse,. Ve grandes diferencias con otros países, sobretodo Italia y eso que a nivel federativo las italianas reciben muchos apoyos, lamenta esta situación, por desgracia la huella que dejo Joane ha desaparecido.
Todavía no ha podido cumplir sus sueños, por diversas razones siempre se ha quedado a las puertas de conseguir un campeonato de España (uno de sus sueños). Aunque su deporte es minoritario y faltan medios e inversión en general se siente bien tratada por el ciclismo.
Su referencia es Joane Somarriba, ya no solo en lo deportivo si no en todo lo que dio a este deporte, que fue mucho. Sus compis de entreno los Sergio Pardilla, Pacheco, ya no solo hacen de compis de entreno si no que le dan mucha seguridad, disciplina.
Y para terminar Ana me dice que en estos años de vivir para y por el ciclismo no se ha dejado nada en el camino, ha hecho lo que más a deseado, montar en bici y darle a los pedales.


1 comentario:
Conozco a Ana desde que las dos estábamos en el club de Atletismo, antes de que empezara con la bici. Doy fe de que es una persona perseverante, apasionada del deporte y que sabe lo que quiere.
Es una bellísima persona y aunque hace tiempo que no la veo, la aprecio mucho. Se merece todo el éxito que desee.
Yolanda R.A.
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