viernes, 3 de diciembre de 2010

Entrevista a Antonio Piedra.


Poco a poco, voy haciendo camino...


Un sabor especial, así recuerda su victoria en "La grandisima" escoltado en el adoquín portugués por su compi El Malagueta. Se encuentra como pez en el agua con la calor como buen andaluz, reulle estos fríos inviernos por tierras andaluzas. Le sirve de acicate vestir la kasaca con los colores de su tierra, lucha "poco a poco" por hacerse un hueco en este complicado mundo del ciclismo. Nació en el 1985, de fato recuerdo para muchos, la desgracia del estadio de Heysel, la firma del tratado de adhesión a la CEE por parte de este país, año del nacimiento de aquellos macro-conciertos que eran vistos por cientos de millones de personas. Su padre con sangre ciclista, es su máximo forofo.



Viendo como su padre le daba a los pedales, un gran aficionado a este deporte, e incluso ha estado corriendo en veteranos hasta hace tres años. Fue ahí donde la pasión por la bici empezó a surgir en Antonio. Pasión que el mayor de los Piedra (padre) freno tanto a él como a su hermano, el hecho de vivir en la ciudad hispalense y la corta edad de sus bástagos, hacía que no montaran en bici tanto como nuestro protagonista de hoy quisiera.

Con dieciséis añitos, en cadete de segundo año corrió su primera carrera, su primer dorsal, su padre supongo que ya no podía frenar el ímpetu de su hijo por esto de darle a los pedales. Sus comienzos en dicha categoría fueron con pocas carreras y siempre cerca de su Sevilla natal o los alrededores. Le siguió la categoría de juveniles, en equipos siempre de su tierra andaluza, ya en amaters, y nunca en serio ya que los estudios para él eran su prioridad. Por suerte en todos los equipos supieron entender sus necesidades, uno de esos equipos fue el extinguido Córdoba-Patrimonio de la humanidad, corriendo solamente las carreras de su tierra y alguna salida fuera de los límites del paso de Despeñaperros.

En pocas carreras que corrió en su primer año de amaters, obtuvo una victoria y algunos puestos sobresalientes, los rectores por aquel entonces del Comunidad Valenciana le ofrecieron la posibilidad de correr con ellos, ahí estuvo dos años, con un titular muy claro para resumir ese ciclo, "maravillosos", así destaca Piedra esa bonita época, compañeros, apoyo, resultados, que le toco vivir fuera de su Andalucia natal. De esa época recuerda un triunfo de copa a España en Boiro y la última etapa de la Vuelta a Segovia.


2007 su paso a profesionales, todavía con la convulsa OP, no se esperaba un contrato encima de la mesa a finales del 2006, la llamada de Campos (su representante) le comunicó la posibilidad de pasar al Fuerteventura. A día de hoy agradece muchísimo la oportunidad que le dieron, tampoco obtuvo unos resultados como para ello,pero no desaprovecho esa plaza, que por aquellas fechas se vendía muy caro una vacante en pros. Todo felicidad y a la vez cierto temor de poder estar a una cierta altura corriendo en pros., pero no todo iba a ser así, la OP que aún a día de hoy esta sin cerrar, y que por aquellas fechas truncaba una y otra vez el proyecto del equipo majorero. A trancas y barrancas, muchos obstáculos durante la temporada fue haciendo camino, muchas puertas cerradas, y la puntilla fue la no invitación a la Vuelta a España.


Agradece muchísimo la ayuda de sus entonces compis del equipo majorero (Fuerteventura), sus primeros meses fueron caóticos, hasta el mes de mayo "no rascaba bola" bastante tenía con acabar las carreras. Gracias al empuje de los compis poco a poco podía estar para ayudar para el equipo y a la vez ir cogiendo algunas fugas. Recuerda el nombre de su actual compi en el Andalucia-Caja Sur, Abeja, aunque su domicilio estaba en la cercana Carmona hasta ese momento no llegó a entablar una muy buena relación, su apoyo en los momentos duros que le tocó pasar, también recuerda nombres como Palomares, Bernabeu, Cherro, Muñoz, Bonilla, me recalca que era un grupo muy bueno en todos los sentidos.

In extremis, pudo conseguir un hueco a última hora en el equipo de Antonio Cabello (Andalucia-Caja Sur), la desaparición de su actual equipo y con un año más de contrato hizo que tuviera que buscarse las habichuelas (como dicen de Despeñaperros para abajo). Un ciclo en el cual Piedra lleva tres años, y que se puede decir que esta siendo muy positivo. Poco a poco va a más, la edad 25 años y los pocos años que lleva de pros, no son un impedimento para que vaya encontrando ese hueco que tan difícil esta siendo. El correr en el equipo de su tierra e independientemente que sea un profesional, el llevar la kasaca de su Andalucia querida le sirve como gran aliciente en las distintas carreras.

Atrás quedan aquellos años en los que medio en serio, medio en broma, compartía carreras, equipo con compis como Carrasco, que con el tiempo además de compañero de equipo y gran amigo comparte entreno en la dura Sierra de Grazalema, también me nombra a los Jose Manuel Comino, Arce, Pacheco -y me dejo otros muchos- sobre todo ese año en Fuerteventura que había más días de pena, muchas penurias que días de gloria.

Le gusta viajar, y la bicicleta es una buena herramienta, sitios que seguramente no los tendría en su agenda gracias a su deporte puede en parte disfrutar de ellos. Cuando le pregunto si se siente bien tratado por el ciclismo, duda, me responde en parte si y en parte no, a nivel personal no tiene queja, pero como colectivo tanto por sus colegas que no ponen remedio a eso y los medios por su ensañamiento sin miramientos algunos.

Cuando le pregunto que se defina como ciclista me sorprende su respuesta, empieza diciéndome que de amaters todo el mundo le decía que era escalador, que en el llano se defendía, pero cuando llego a pros. se dio cuenta que no era nada, hasta el la montaña era donde más tiempo perdía, -donde más minutos te meten-, poco a poco esas cualidades para la montaña y con el paso de los años las va haciendo suyas. También me dice que es quizás demasiado tranquilo, alguna vez le tienen "que picar en la puerta" para animarle un poco ya que el pescado se está vendiendo. También es de esos ciclistas que mira más por los compis que para él, el no creerse en un momento dado que esta vez, que puede luchar con los de delante, hace que se vacíe por los demás.

Su sombra es un compi de entreno, rara vez tiene colegas para entrenar, Sevilla capital pocos ciclistas pros. o categoría amaters hay, algunas veces sale con Zambruno y con Samer (trialeta). Tiene muchas ganas de empezar la temporada, le atrae países diferentes, tiene todos los números para estrenarse en Argentina, en el Tour de San Luis, calor, sol, y como no podía ser de otra forma un amante del calor, cuanto más mejor.

Su padre, su familia, su novia, son en los que suele refugiarse tanto en los buenos y malos momentos, pero sobre sale sus entrenador, Francis Cabello, es un gran apoyo para el. Sus ídolos son aquellos que trabajan en la sombra, aquellas personas que trabajan en ONGs, en países con mucha miseria.En plena carrera todos somos iguales, pero cuando vemos en el control de firmas, en los momentos de la llegada a la salida de la etapa, es donde se ve, es donde se comenta las grandes diferencias entre los equipos pequeños y los grandes, impresiona los medios y las facilidades aunque luego todos tenemos que darle a los pedales.

Agosto del 2009, mucha calor en el adoquín portugués, ahí levanto los brazos por primera vez en pros, -fue algo maravilloso- "La grandísima" tiene mucha repercusión en el país vecino, muchas televisiones, aficionados, recuerda ese día como se fraguó la fuga, el fuerte calor, la manera de entrar en meta junto a su compi "El Malagueta" se dio todo, me apuntilla. Sigue siendo el mismo, pero cambia que si puede ser capaz de conseguirlo, el factor mental es muy importante, a veces falta esa ambición, el creérselo, le dio mucha confianza, aparte de esos sacrificios del día a día, del tesón todas las mañanas para entrenar con lluvia o calor.

Compagina su profesión de ciclista con los estudios de ingeniería superior, lo lleva con calma, ambas cosas a la vez es difícil, pero poco a poco va haciendo camino. Sus metas a mi pregunta son poder estar otros cuatro años como pros. tal y como está el ciclismo eso ya sería mucho, también intentar progresar año tras año, si es en el equipo de su tierra y si no en un pro-tour, lo importante es ir subiendo el nivel campaña tras campaña.

Y por último, no se ha dejado nada por el camino, quizás echa de menos las vacaciones poder tenerlas como la gran mayoría de los mortales, sobretodo poder coincidir con la familia, novia, amigos...