Una segunda oportunidad, una segunda juventud.
El volver a ser pro. este 2011, significa para Adrián Palomares como serlo por primera vez. Aunque nunca dejó de serlo, un año de parón, entrenó y lucho cada día para tener esa nueva oportunidad, le llegó cuando ya tenía la bandera blanca en el mástil, había arrojado la toalla. En agosto del 2010 recibió la tan desea llamada de Juan Campos. Está viviendo una segunda juventud, después de sufrir durante un año en el túnel y sin luces, sólo con el aliento de los suyos. Tiene cuerda para rato, fiel a su forma de correr toda su vida luchador y nada conformista, sueña con vestir la kasaca de campeón de España.

Hace pocos meses que Adrián ha vuelto al pelotón profesional, mirando por el retrovisor recuerda sus comienzos en esto de darle a los pedales que de bien pequeño empezó en ello. No tiene, ni viene de una tradición ciclista en su familia, tan solo su padre lo practicaba, por circunstancias su padre no pudo llegar hasta donde él está ahora, pero ya en su niñez influyó y mucho en que Palomares llegase a serlo y además con algunos triunfos.
Con once años su padre le agenció una bici de segunda mano, le apuntó a un club ciclista de la zona y hasta el día de hoy... Y eso que venía del fútbol, pero el ambiente de las carreras, sus resultados que no se le daban nada mal, hizo que poco a poco se enganchara al ciclismo, dejando de lado el fútbol.
Alternaba la bici con sus estudios, su primera carrera la ganó en infantiles, aún así el estudiar era lo primero y la bicicleta no se la tomaba tan en serio. En juveniles de segundo año ya comienza a tomarse las cosas más en serio, más días de entreno y la posibilidad de tener a su alcance un buen equipo que le pudiera dar la oportunidad de estar en las mejores carreras. Así fue, poco a poco iba ganando las carreras y en el horizonte lejano el por qué no tener la oportunidad de dar el salto.
Preguntado por sus equipos me nombra al Casa Velarte, Santa Clara, Porcelanato y Froiz, como equipos antes de dar el salto a pros., también recuerda victorias importantes como Besaya, algunas carreras en su comunidad Valenciana, Palencia, etapa en la Bira, Toledo, triunfos de peso que hicieron que diera el salto a pros.
En su último año en Porcelanato y viendo sus buenos resultados por tierras lusas los directores de Boavista le hicieron una oferta para pasar, sin embargo su director Juan Campos vio más conveniente darle la oportunidad a otro corredor más veterano, Victoriano Fernández, aún así causó muy buena impresión en el ciclismo portugués, y para el año siguiente si fue el año de dar el salto.
Como tantos otros tuvo que emigrar a Portugal, allí estuvo cinco años -"muy a gusto, me trataron de maravilla"- me recalca Palomares. Sus comienzos fueron muy duros, por la forma de correr, el ritmo, el terreno complicado de tierras lusas.
El ciclismo portugués es un ciclismo poco reconocido fuera de sus fronteras y por lo tanto las buenas actuaciones como posibles victorias, la mayoría de las veces de poco sirven para volver a España, esto es lo que me cuenta Adrián y que en varias ocasiones he escuchado a ciclistas entrevistados.
En su segundo año consiguió su primer triunfo, Trofeo Agostiño, aparte de la gran alegría por ese triunfo, también le sirvió para darse cuanta de que podría valer para ser ciclista pro., pensó que con buenos puestos y ese triunfo le abriría las puertas de algún equipo de aquí, sin embargo y como bien ha dicho anteriormente estos y otros triunfos no son valorados de la misma medida que si se consiguieran en la península.
Tras cinco años en tierras portuguesas y sin demasiadas esperanzas de volver, le salió la oportunidad de regresar a España de la mano de Oscar Guerrero y Kaiku, Adrián comenta que ese quinto año no fue el mejor en cuanto a resultados, de alguna manera se estaba acomodando, pero cuando menos lo esperaba apareció esa gran oportunidad, que por otro lado nunca desperdició.
Palomares me describe la forma y las maneras de como fue reclutado por Oscar Guerrero para el Kaiku, por lo visto era de los pocos directores que seguía atentamente el ciclismo portugués, de ahí trajo para España corredores que en poco tiempo dieron muy buenos resultados, Veloso, Mosquera, Jon Bru, Ruben Oarbeaskoa. Hablando del equipo Kaiku no pierdo la oportunidad de preguntarle por ello y sus recuerdos. Uno de los éxitos del equipo fue ese, el tener corredores en Portugal, con hambre de demostrar aquí su valía, aparte de la forma de trabajar y cohesionar el equipo por parte de su director (Guerrero). Me vuelve a nombrar a Oscar Guerrero, "sin duda mi mejor director" sus buenas maneras dentro y fuera de llevar el equipo, todo ello se trasladaba a la carretera y con ellos los resultados. Lástima la no invitación en el segundo año para participar en la Vuelta a España, ese y la entrada del Pro-tour hizo que el equipo desapareciera.
Tras dos años en Kaiku casi se ve con un pie y medio fuera del ciclismo, sale del Fuerteventura, deprisa y corriendo, sus ánimos al principios no fueron los mejores, sin embargo a medida que la temporada iba pasando y con ello todos los problemas que hubo fue logrando buenos resultados y a disfrutar en la bici, prueba de ello fue la victoria en el Tour de Gran Betraña y casi in extremis consigue la general, la bonificación en las metas volantes de la última etapa lo relegó a la segunda posición de la general.
También in extremis consigue un hueco en el Contentpolis-Murcia (2008-2009) y también vuelve a ganar y lo hace en Portugal, donde logró su primera victoria como pro. CTT Correios y llevándose también la general de dicha carrera, un año muy regular (2009) en cuanto a resultados en las carreras y sin embargo no encuentra acomodo en ningún equipo.
No se rinde, empieza un periplo de un año de entrenar y solo entrenar con la fe de que algún día recibirá esa llamada tan deseada, semanas y meses caminando por ese túnel, sin apenas luz, sólo con el aliento de los suyos, quienes son su refugio, família, los amigos de verdad. La vida le da un vuelco, de estar haciendo la maleta, viajes constantes durante toda una vida dedicada a este deporte, te ves viendo las carreras desde el sofá de casa, cuesta cambiar la forma de ver las cosas y hacerlas. Cuando menos lo esperaba, verano, agosto y ya con la bandera blanca de rendición recibió la llamada tan deseada de su manager Juan Campos, había una firme propuesta de volver al ciclismo, de ponerse un dorsal a la espalda, de volver a nacer para volver a ser pro. Echando la vista atrás sabe que fue injusto no encontrar equipo, pero también sabe que es injusto que otros muchos ciclistas hayan o estén en este momento sin equipo. Para Palomares fueron meses duros, pero también le sirvió para cargar las pilas, para ver de alguna manera la vida real sin ser profesional de la bici, algo que no se ve hasta que te toca, la vorágine en la que te encuentras no ves con la misma perpesctiva la realidad de la vida. De la misma manera que ha tenido una oportunidad también es consciente que con 34 años tarde o temprano le tocaría la realidad.
De momento no es así, se ve con cuerda para largo, ha cargado las pilas, como se suele decir, está ante una segunda juventud, a diferéncia de otros corredores en su vuelta al campo de batalla apenas a notado ese año de parón, tanto físicamente como mentalmente en sus ya 40 días de competición no ha notado la falta de competición.
Apenas ve diferencia en ese año que ha estado fuera, quizás el tema de los pinganillos si se ha notado, aunque me apunta que desde que comenzó, allá por el año 2000 hasta ahora si que hay cambios y bastantes. Le pregunto como se considera encima de la bici, "combativo y poco conformista", muchas veces sabe que su trabajo en esa fuga no va tener el resultado deseado, pero uno debe dejarse ver, ser protagonista sea el terreno que sea. A mi pregunta si ha sido y es bien tratado por el ciclismo en general, no tiene dudas, se siente bien tratado en líneas generales...
Echando la vista atrás le pregunto por personas que hayan significado algo en toda su trayectoria, nombres como Boavista, Oscar Guerrero, Antonio Cabello, Juan Campos, Jorge Quintana, David Bernabeu y algunos más, todos le han ayudado y mucho en este periplo de más de diez años dándole a los pedales.
Tiene sueños encima de la bici, sueña con vestir la kasaca de campeón de España, nunca logra hacer un buen campeonato, también con lograr una victoria en la Vuelta a España. No tiene claro lo que hará cuando se retire y cual será su profesión, se ha sacado el titulo de director, le encantaría dirigir a chavales.
Su ídolo es Perico Delgado, con Perico fueron sus comienzos en la bici, aún recuerda con cierta nostalgia el Tour del 88, Se ve con cuerda para rato, sabe que no tiene esa chispa de los jóvenes pero se suple y con creces con experiencia, algo que es sumamente muy importante. Y para terminar David Bernabeu es compi de entrenos, casi vecino, compi desde juveniles, un gran apoyo moral desde hace muchos años y este 2011 el destino les ha unido en el mismo equipo.










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