Un dos de enero, ese día de hace ya quince años dijo adiós Miguel Indurain a la competición, ya no volvió a ponerse un dorsal a la espalda. Ese día aún está en mi memoria.
Como en la de muchos de nosotros, ese día si no recuerdo mal también abrió los telediarios dicha noticia, un mito, una leyenda y muy viva, no solo forjada por los resultados dándole a los pedales sino por su saber estar y las formas encima de la bici, como fuera de ella. Muchos añoramos esos comportamientos en los tiempos que corren actualmente, pero eso, son otros tiempos... quizás por ese motivo, su nombre, su leyenda, su saber hacer está más presente que nunca... o también el listón que dejó está tan alto que a día de hoy dificilmente alguien le hace sombra a toda esa leyenda...
Practicamente la misma tónica de estos días anteriores, demasiadas buenas temperaturas, ni una nube con síntomas de descargar, y por lo menos la furia del viento se ha tranquilizado bastante...
Hoy algunos puertos, puertos que para mis patas parecían categoría especial, Ullastrell por dos veces y los Once, los tres abusando de desarrollo, mordiéndome la lengua para no ponerme de pie.
3:28 minutos, 98 kms., 82 de cadencia, 130 ppm de media, 168 ppm de máxima, 1219 m. desnivel, 1801 kalorías
Calentito, rebosante, mi momento del día, mi "cubata de café con leche"...






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